El gravel de 32 pulgadas deja de ser una rareza cuando una marca como Megamo empieza a trabajar en serio con varios prototipos desde cero. La firma catalana no se ha limitado a adaptar una bici existente: ha replanteado el concepto para comprobar si una rueda más grande puede aportar ventajas reales en velocidad, estabilidad y paso por terreno roto.

Prototipo de bicicleta gravel de 32" de Megamo

Lo interesante no es solo la medida, sino el enfoque. Megamo está probando distintos tamaños, ajustes y geometrías para entender si este formato puede convertirse en una solución útil para el ciclista y no solo en una demostración técnica.

Megamo entra en la pelea por el gravel de 32”

Megamo ya trabaja con varios prototipos funcionales de gravel de 32 pulgadas, construidos desde cero y pensados para validar el comportamiento del conjunto en condiciones reales. La marca ha desarrollado tres bicis en tallas S, M y L, lo que deja claro que no busca un experimento aislado, sino una plataforma que pueda adaptarse a ciclistas con necesidades distintas.

No es una gravel normal con una rueda más grande. Es un proyecto nuevo, pensado para comprobar si la arquitectura de 32” tiene sentido de verdad.

La apuesta de Megamo confirma que el gravel sigue entrando en una fase de exploración técnica. Y cuando una marca decide invertir tiempo en este tipo de desarrollo, el mensaje es claro: aún hay margen para redibujar lo que entendemos por una gravel rápida.

Lo que define el proyecto de Megamo
  • Desarrollo desde cero, sin partir de una gravel convencional adaptada.
  • Tres tallas distintas, para comprobar si el concepto funciona más allá de un único perfil de ciclista.
  • Pruebas reales con usuarios, no solo con corredores o test internos de laboratorio.
  • Geometría variable, con margen para afinar estabilidad, control y postura.

Por qué la bici de gravel de Megamo no ha ido directa al carbono

La elección de trabajar primero con prototipos de bicicletas de gravel de aluminio tiene todo el sentido en una fase tan temprana. El aluminio permite iterar más rápido, cambiar medidas y corregir errores sin quedar atrapado en un molde definitivo, algo clave cuando todavía se están buscando las bases de la bici.

En este tipo de desarrollo, lo que manda es la capacidad de ajuste. Altura del pedalier, offset de horquilla, ángulo de dirección y reparto de pesos son variables que pueden cambiar por completo el carácter de la bici, y Megamo parece haber apostado por conservar ese margen de maniobra antes de pensar en una versión final de carbono.

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Geometría en fase de prueba

Una rueda de 32 pulgadas obliga a repensarlo todo. No basta con ganar espacio en el cuadro: hay que ajustar la posición del ciclista, la altura del frontal y la longitud total de la bici para que el conjunto siga teniendo lógica sobre el terreno.

Por eso este tipo de prototipos no se valoran solo por su velocidad punta. También importan la sensación de control, la facilidad para enlazar curvas y la comodidad de ir sobre una bici que no te obligue a pelearte con ella en cada cambio de ritmo.

Un proyecto pensado para ciclistas reales

Uno de los puntos más interesantes del trabajo de Megamo es que no se está centrando únicamente en pilotos de primer nivel. La marca está usando también ciclistas de perfiles distintos para recoger sensaciones más cercanas al uso real, algo fundamental si el objetivo final es entender si el formato puede tener futuro comercial.

Eso cambia mucho la lectura del proyecto. En una bicicleta de gravel, la ergonomía, la estabilidad y la facilidad de manejo son tan importantes como la rapidez pura. Si una bici de 32” solo funciona para un corredor muy concreto, el concepto se queda corto; si encaja en más perfiles, entonces sí puede empezar a hablarse de una evolución seria.

💡 En este tipo de pruebas, el feedback del ciclista vale casi tanto como el cronómetro.

Qué puede cambiar en el gravel una rueda de 32″

La entrada de una bicicleta Megamo de gravel en este terreno confirma que las 32 pulgadas ya no son una curiosidad marginal. Si varias marcas están invirtiendo recursos en este formato, es porque detectan una posible ventaja en estabilidad, paso por terreno roto y capacidad para mantener velocidad en recorridos muy duros.

La gran duda sigue siendo la misma: si esa ventaja compensa los compromisos de peso, geometría y compatibilidad. Ahí es donde el tiempo, las pruebas y el desarrollo técnico dirán si estamos ante una tendencia real o ante un experimento brillante pero limitado.

Bicicleta de gravel prototipo de 32" Megamo

Para la mayoría de ciclistas, esto no significa cambiar de bici mañana. Lo que sí significa es que el gravel sigue evolucionando y que las marcas están buscando nuevas fórmulas para ganar rendimiento sin depender siempre de los mismos estándares de rueda y cuadro.

Si Megamo valida parte de este enfoque, podríamos ver en el futuro bicicletas más estables, más específicas y mejor adaptadas al gravel rápido. De momento, el mensaje es sencillo: el estándar 700c no está muerto, pero ya tiene competencia real.

Cómo leer esta tendencia como ciclista
Perfil Lectura Qué aporta
Competidor Proyecto experimental Puede abrir nuevas soluciones de rendimiento
Usuario polivalente Aún no es una opción madura Sirve para entender hacia dónde va el gravel
Amante del material Señal de evolución técnica Un vistazo al futuro del segmento

El futuro del gravel de 32”

Megamo está haciendo algo más interesante que seguir una tendencia: está intentando demostrar con datos si una gravel de 32 pulgadas puede funcionar de verdad. Eso implica varias rondas de prueba, ajustes de geometría y una lectura muy fina de las sensaciones de rodadura, control y ergonomía.

Si el concepto cuaja, podríamos estar ante un cambio importante en el segmento. Si no, al menos habrá servido para poner sobre la mesa nuevas preguntas sobre cómo debe ser una gravel rápida en 2026 y más allá.

Preguntas frecuentes sobre la Megamo gravel de 32”

¿Qué está probando exactamente Megamo con estas gravel de 32”?

Megamo está desarrollando varios prototipos de gravel de 32 pulgadas desde cero para comprobar si esta medida aporta ventajas reales en estabilidad, velocidad y comportamiento sobre terreno roto, no solo una mejora teórica.

¿Por qué Megamo ha empezado con prototipos de aluminio?

Porque el aluminio permite iterar más rápido y modificar geometría con más libertad que un cuadro de carbono definitivo. En una fase tan temprana, lo importante es afinar comportamiento, no cerrar un diseño final.

¿Qué elementos de la geometría están ajustando?

Están trabajando sobre variables clave como la altura del pedalier, el offset de la horquilla, el ángulo de dirección y el reparto de pesos. En una gravel de 32”, esos detalles cambian por completo el equilibrio entre estabilidad y agilidad.

¿Tiene sentido una gravel de 32” para el ciclista medio?

A día de hoy sigue siendo un concepto experimental. Si logra combinar velocidad, control y comodidad sin penalizaciones importantes, podría tener recorrido; si no, quedará como una solución muy específica para un uso concreto.

¿Puede llegar una Megamo de 32” a producción?

Por ahora no está confirmado. El proyecto está centrado en validar el concepto con datos reales antes de decidir si merece pasar a una versión comercial.