Hace años era pura especulación hablar sobre el gasto energético en ciclistas profesionales o simplemente sobre lo que comían durante cualquier etapa en un gran vuelta.

Hoy podemos leer estudios que hablan sobre el gasto energético en ciclistas profesionales para hacernos una idea de las calorías que invertían por etapa y también de todo lo que comían. Esos estudios no son recientes pero es cierto que ahora es el momento de leerlos con perspectiva y entenderlos más en profundidad.

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La Vuelta Andalucía del año 2015

La Vuelta Andalucía del año 2015 no es una gran vuelta, tampoco es de las más conocidas fuera del mundo de los aficionados al ciclismo de ruta pero es un buen ejemplo para que entiendas las calorías que puede llegar a consumir un ciclista durante cuatro etapas y unos 650 km.

Por cierto, como curiosidad ese año la Vuelta Andalucía la ganó Chris Froome, a algunos os sonará de algo. Interrumpió a Alejandro Valverde que venía de ganarla durante tres años seguidos y que después en 2016 y 2017 volvió a ganar.

Durante ese año investigadores españoles de la Universidad de Granada pesaron y gestionaron toda la comida de seis ciclistas del equipo Andalucía-Cajasur.

Los ciclistas ingirieron entre cinco y seis mil calorías diarias contando las que consumían durante la carrera.

Los cambios en la composición corporal, peso, porcentaje graso, suma de pliegues fueron mínimos lo que quiere decir que su ingesta calórica fue muy similar al gasto energético.

El antiguo Tour de Francia

En el año 1989 un investigador de la Universidad de Maastrich se empeñó en saber el gasto energético de los ciclistas profesionales durante el Tour de Francia.

Si bien el Tour de Francia de hace 33 años no era igual que el de ahora el gasto calórico será similar. Antes las etapas eran más largas que ahora pero ahora el rendimiento ha aumentado.

Este investigador, obsesionado por evitar la fatiga temprana derivada de una rápida pérdida de peso y consecuencia de una baja ingesta energética por parte de los atletas de la época, usó un método muy caro, el agua doblemente marcada. De esta forma podría calcular con bastante precisión el gasto energético en ciclistas del Tour de Francia.

La media de gasto energético fue de 6000 calorías mientras que se encontraron picos con días de 9000 calorías.

El mayor problema que encontró este profesor e investigador fue que los atletas mantuvieran una ingesta energética alta durante las horas que iban en bici. En el Tour de Francia las etapas son largas, se pasa mucho tiempo pedaleando y se debe gestionar bien el consumo de suplementos y comidas durante la actividad física.

En aquella época solo se consumían un 15% de las calorías totales durante la etapa. Más tarde, en la Vuelta Andalucía de la que hablamos antes lo ciclistas ya consumían en torno a un 25% del total calórico durante las etapas (y siendo etapas más cortas).

Tendencias actuales

Hoy en día los equipos lo tienen claro y los nutricionistas más. Se debe trabajar la tolerancia al consumo de hidratos de carbono durante la actividad física con el objetivo de consumir los máximos posibles por hora.

Ya podemos encontrar estudios de atletas que consumen hasta 120 g/h de hidratos de carbono durante etapas ultra-trail observando beneficios en el rendimiento y en la posterior recuperación si lo comparamos con el consumo de 90 g/h.

Bibliografía

  1. Sánchez-Muñoz et al Nutritional intake and anthropometric changes of professional road cyclists during a 4-day competition. Scand J Med Sci Sports. In press 2015
  2. Saris WH, van Erp-Baart MA, Brouns F, Westerterp KR, ten Hoor F. Study on food intake and energy expenditure during extreme sustained exercise: the Tour de France. Int J Sports Med. 1989 May;10 Suppl 1:S26-31
  3. Viribay A, Arribalzaga S, Mielgo-Ayuso J, Castañeda-Babarro, Seco-Calvo J, Urdampilleta A. Effects of 120 g/h of Carbohydrates Intake during a Mountain Marathon on Exercise-Induced Muscle Damage in Elite Runners. Nutrients 12(5), 1367, 2020. doi: 10.3390/nu12051367