Hoy vamos a hablar de algo tan esencial como sencillo: el engrase de tu bicicleta.

El rozamiento que producen las partículas de polvo que se adhieren a la cadena de nuestra bici pueden ocasionar un desgaste excesivo cuando va insuficientemente engrasada o cuando no hemos limpiado la cadena antes de engrasarla. La limpieza es fundamental, tanto o más que el engrase. Es mejor tener una cadena pulida y sin suciedad que una cadena sucia y con grasa.

Engrase rodamientos bicicleta

Es imprescindible limpiar la cadena antes de echar aceites o ceras, que son los dos grandes grupos de lubricantes que se emplean para engrasar la transmisión.

¿Cuál es mejor? ¿El aceite o la cera?

En general se ha visto un cambio en el uso de estos productos que se debe a las nuevas tecnologías. Hasta hace unos años los aceites eran los reyes indiscutibles, pero a día de hoy las ceras tienen muchas más ventajas. La primera es la facilidad de limpiado; con un simple trapo colocado en la cadena y haciendo girar las bielas, la cadena queda inmaculada; la cera sobrante unida a la porquería que se ha ido adhiriendo durante la ruta desaparece como por ensalmo. La segunda ventaja de las ceras es que es mucho más limpia. Al aceite se le pega el polvo o cualquier resto orgánico o inorgánico con mucha mayor facilidad. Además, la mayoría de las ceras son mucho más ecológicas que los aceites.

Engrase de tu bicicleta

La mayor desventaja de la cera es que cuando ha llovido mucho o pedaleamos con zonas donde haya abundancia de agua, la cadena pierde antes esa capa lubricante, pero esta desventaja, a nuestro entender, es nimia comparada con los beneficios anteriormente expuestos.

¿Cómo debo engrasar la cadena?

Lo primero que hay que tener en cuenta es que hay que hacerlo horas antes de salir. Si nos acordamos dos minutos antes de ponernos el casco, la mayor parte de la cera o del aceite se perderá, porque no habrá tenido oportunidad de lubricar los bulones de la cadena, que es lo que produce ese sonido desagradable cuando una cadena va sin lubricar o cuando lleva muchas impurezas. Un buen engrase prolonga la vida de la cadena y del casete. Y ya sabemos los precios que tienen ahora algunos casetes.

Cómo engrasar la cadena de mi bicicleta

El consejo es que, al volver de una ruta —laves o no la bici— dediques un minuto a pasar un trapo sucio por la cadena y a continuación la engrases de la siguiente manera: primero encera la parte superior de la cadena, dando unas vueltas a la biela, y luego haces lo mismo con la parte inferior.

Si eres de los sibaritas, puedes luego dar unas vueltas colocando dos dedos en la parte superior e inferior de la cadena y dando un leve masaje con los dedos a la misma te asegurarás de que se distribuya de manera regular y que se introduzca a la perfección en los bulones, que es la zona que debe estar mejor engrasada.

La ventaja de llevar una cadena bien lubricada es enorme. Cuanto menor rozamiento tenga la transmisión mayor será nuestro rendimiento.

Engrase de tu bicicleta

Respecto a otro tipo de engrases, (rodamientos o casquillos de las partes móviles de una bici doble) el consejo es que lo llevéis al taller de Buhobike o vuestro taller de confianza, donde un mecánico podrá valorar si es necesario su engrase o sustitución.

Como las partes de una bici son estancas a presión atmosférica (pero no a la presión de una karcher), el engrase de estas zonas no suele ser necesario a no ser que tenga holgura, en cuyo caso es mejor que lo llevéis al taller. Esto suele pasar con cierta frecuencia con ejes de pedalier y direcciones, bien por el uso, o por lavados con máquinas de alta presión.

En cualquier caso, la última palabra la tiene nuestro mecánico de confianza.