Hay una gran posibilidad de mejoras en las bicicletas de montaña, muchas de ellas son exactamente iguales que las que ya os contamos en este otro post sobre “las mejoras de la bicicleta de carretera”. Os recomendamos que lo leáis también.

 

En ese artículo encontraréis mejoras que afectan tanto al ciclista (son muchas), como a elementos de la bici que se desplazan y NO giran, y elementos de la bici que se desplazan y SI giran.

Todo ello lo comparten tanto las bicicletas de carretera como las de montaña, pero… ¿cuáles son las mejoras específicas en bicicletas de montaña?

Índice de contenidos

– Las ruedas
– Los pedales
– Las bielas
– Los discos de los frenos (en el caso de que la bici lleve frenos de disco)

Mejoras que afectan a elementos de la bici que se desplazan y giran

Al igual que ocurría con la bici de carretera, nos vamos a encontrar varias partes que influyen en la mejora del rendimiento.

Las ruedas

Al igual que en carretera, el que mayor importancia tiene son las ruedas, pero con la gran diferencia obvia es que en este caso, son específicas para montaña, con lo cual… ¿qué debemos tener en cuenta?

En este caso, como el cuerpo es girado además de desplazado, aparece una segunda velocidad llamada velocidad angular.

Esto significa que a la velocidad de traslación, hay que sumar esta velocidad angular.

¿Y de qué depende esta velocidad angular?

Depende de la rapidez con que se complete una vuelta y del radio que determine dicho giro.

A mayor rapidez con que se complete una vuelta, más fuerza hay que imprimir, y cuanto mayor sea el radio, mayor la fuerza que deberemos ejercer.

Si el radio es pequeño, (como en el caso de los pedales, de las bielas o de los frenos de disco) la energía necesaria para moverlos es también pequeña (si cambiamos nuestros pedales y bielas por los más ligeros del mercado y los giramos en vacío, la diferencia de esfuerzo será mínima), pero si el radio es grande (que es el caso de las ruedas) la energía necesaria para hacer girar las ruedas (velocidad angular) es más del doble que la energía necesaria para que las ruedas se desplacen (velocidad de traslación).

Con lo cual, una manera de mejorar notablemente las ruedas tanto por ligereza como por rigidez, es ahorrar para un buen par de ruedas de montaña, como pueden ser las DT Swiss, las Mavic o estas ruedas Progress de Grafeno de la imagen.

Los neumáticos

Una de las primeras mejoras que se suelen hacer, también por ser de las más económicas, es el cambio de unos neumáticos de mayor calidad que los que monta su bici. Algo lógico, después de lo que hemos explicado.

Un ejemplo de ellos es esta combinación de cubiertas Maxxis que suele montar mucha gente.

Recomendamos neumáticos de mayor calidad y de un grosor mínimo de 2,10”, aunque la tendencia es a utilizar neumáticos de un mínimo de 2,25”.

Son varios los fabricantes que ya en sus bicis de rally están montando neumáticos rodadores de 2,35”. Cuanto mayor sea el grosor mayor será el agarre; además se pueden llevar con menor presión, lo cual mejora la absorción y apenas penaliza, porque el rozamiento en los neumáticos tubeless apenas depende del grosor, pero depende sobremanera del diseño, del tamaño y de la forma de los tacos.

El grosor de los neumáticos también depende de las ruedas y de la bici que tengas. Hay modelos de bicicletas que no admiten neumáticos de más de 2,3”.

Tubeless

El uso de tubeless en montaña está muy extendido, y existe gran variedad de neumáticos, pero todavía hay marcas que, de serie —sobre todo en los modelos más económicos— montan neumáticos que no son tubeless.

La ventaja del tubeless es indudable, pues al poder emplear líquido anti pinchazos baja el peso, y, además, aumenta el rendimiento, pues los tubeless no se deforman casi nada, aunque lleven muy poca presión, cosa que no ocurre con los neumáticos tradicionales.

Capacidad de giro de las ruedas.

La facilidad con que gire una rueda depende del sistema de trinquetes, ratchet o de cualquier tipo de engranajes que se empleen. También depende de la calidad de los rodamientos y de la manera que van dispuestos, bolas, jaula de bolas, rueda con rodamientos integrados, rodamientos metálicos o cerámicos, etc.

Otros factores que han de valorarse

– A la hora de adquirir unas ruedas, es importante tener en cuenta su ancho interno, su fortaleza, su rigidez lateral y a la torsión (sobre todo de los radios), pues cuanto menor sea esta rigidez mayor será la pérdida de energía, ya que una parte se emplea en combar los radios y, en menor medida, la llanta y el buje.

Estos últimos años hemos visto como se ensanchaban las llantas de las ruedas de montaña y cambiaban ese perfil en forma de V por otro más lógico en forma de U.

Estas modificaciones permiten usar neumáticos de mayor sección, que sea mucho más fácil colocar un neumático y que talone correctamente, además de evitar algunos golpes o salidas de neumáticos.

– Hay otros efectos colaterales en los que el peso de la rueda influye notablemente, como, por ejemplo, el efecto giroscópico.

El efecto giroscópico hace que las ruedas se ralenticen en los cambios de dirección.

Cuanto más se inclinen las ruedas y cuanto más pesadas sean, mayor será el efecto giroscópico. La sensación que notamos es como si nos hubieran puesto un lastre, de ahí su importancia de ligereza y rigidez.

Al arrancar se nota cuando un cuadro o unas ruedas son muy rígidos, es como si nos embaláramos más rápido.

– En cuanto al material de las ruedas hay que decir que no hay demasiada diferencia en peso entre una llanta de carbono y otra de aluminio de calidad, al contrario de lo que ocurre en carretera, donde el perfil de la llanta es muy alto y sí condiciona mucho el peso final de la rueda.
Y continúa habiendo en el mercado marcas de prestigio con productos de calidad y llantas de aluminio.

Ejes de las ruedas

Por último, comentar que hay diferentes maneras de anclar las ruedas al buje, y que influyen en la fortaleza y la rigidez del conjunto. De ahí a que ya la mayoría de las bicicletas vengan con ejes pasantes, por estos más rígidos que los anteriores ejes de 9mm.

Recomendamos que preguntes a cualquiera de nuestros asesores por el tipo de rueda que te interesa, será mucho más fácil descartar un montón de modelos que a lo mejor has estado viendo y que pueden ser incompatibles con tu actual bicicleta o que no se ajustan a tus necesidades.

Los pedales

Otro elemento que podría influir levemente, pero que con la suma de pequeños pocos, hacen mucho.

Como dato, los pedales de montaña tienen, como norma general, un tamaño inferior a los de carretera, y el tipo de cala para que ancle sobre ellos, es muy diferente.

Debemos tener en cuenta que con la bici de montaña puede haber tramos en los que andaremos, con lo que la cala no debe de entorpecer como sí ocurriría con la de carretera.

Las bielas

Es ese otro elemento que influye en el rendimiento, debido que al igual que los mencionados anteriormente, se tiene que tener en cuenta su velocidad de translación y velocidad angular.

Si a esto le añadimos también platos ovalados que tratan de eliminar el punto muerto del pedaleo, es otro aspecto importante a considerar.


Los discos de los frenos (en el caso de que la bici lleve frenos de disco).

En este caso tenemos que destacar que una mejora de los disco, va a ser más notoria no por la ligereza de peso, que no son muchos gramos, se va a notar mucho más comparativamente hablando, en la potencia de frenada.

Tan solo nos queda señalar que un buen mantenimiento de suspensiones, no apurar la cadena ni las pastillas de frenos, limpiar y engrasar con regularidad la transmisión, o llevar siempre centradas las ruedas y alineados los discos, nos permitirá ahorrar energía y, en consecuencia, mejorará nuestro rendimiento.

En este vídeo podéis ver cuáles son los mantenimientos básicos que debéis tener en cuenta y que además os van a ahorrar sustos y dinero en el taller.