Llevamos ya bastante tiempo viendo como el uso de la bicicleta por parte del sector femenino se va incrementando a pasos agigantados y son cada vez más los grupos de chicas que vamos viendo disfrutando de la bicicleta, ya sea por carretera y/o montaña.

Y no sólo eso, ya que cada vez son más los minutos de TV que se les da respecto a competiciones de alto nivel, amén de diferentes equipos PRO de carretera que tienen las dos versiones, equipos de ciclismo femenino y masculino, aparte de los que también nos encontramos en las modalidades de MTB y Ciclocross

No obstante, debemos tener en cuenta ciertas diferencias las cuales vamos a ver a continuación.

Índice de contenidos

Diferencias morfológicas y óseas
Diferencias de fuerza
Conclusión

Diferencias morfológicas y óseas

Se han vertido ríos de tinta sobre la necesidad de tener una línea diferenciada de bicis que se adapten a la fisionomía de las mujeres, y uno ya no sabe si se trata de argucias comerciales o si existe alguna razón de peso.

Nadie discute que la ropa ha de ser específica, pues las formas de hombres y mujeres son muy diferentes, pero ¿y las bicicletas?

Si las medidas de longitud de piernas y de tronco son muy parecidas en ambos sexos, ¿es realmente necesario hacer un producto diferente, o basta con realizar ligeras adaptaciones?

Antes de responder a esta pregunta veamos las medidas estándar de los huesos de un hombre y de una mujer con la misma estatura. Nos ayudaremos de la medicina forense.

El esqueleto

Tomando como referencia las fórmulas de Trotter y Glewser, empleadas en medicina forense para saber la altura a partir de algunos huesos, apreciamos que la diferencia de altura entre hombre y mujer para una misma longitud de fémur y una misma longitud de tibia, es aproximadamente del 1,1 %.

Total, que las medidas óseas que determinan la altura de un individuo, apenas varían de un varón a una hembra.

*Foto de Charles Parker en Pexels

La talla de las bicicletas

Hay que tener en cuenta que las tallas de las bicis de las diferentes marcas, rara vez pasan de tres o cuatro en montaña, y con estas tres o cuatro posibilidades (tres en la mayoría de las ocasiones) nos tenemos que apañar.

Muchas personas están entre dos tallas, y la ventaja de las bicis es que disponemos de medios para adecuarlas a nuestra fisonomía:

  • Regular la altura de la tija.
  • Longitud e inclinación de la potencia.
  • Anchura del manillar.
  • Ancho del sillín, …

En términos porcentuales, las bicis deben servir para una diferencia de tallas de entre el 3 y 6 % de nuestra altura, (un 3 % para bicis de carretera, que hay muchas más tallas que en montaña, y un 6 % para bicis de montaña).

Entonces… ¿bicis para diferente sexo?

Ni las mujeres ni los hombres, para una misma altura, tenemos todos la misma longitud de piernas, o de brazos, o de anchura de hombros. Esta es otra razón por la que nos parece ilógico duplicar productos parejos.

Debemos recordar que las tallas de las bicicletas no se establecen por el ancho o el peso del ciclista, sino por su altura y por la longitud de su entrepierna.

  • Manillar: La menor capacidad torácica en las mujeres, conlleva que sean más estrechas de hombros. De ahí que sea mejor un manillar más estrecho.
  • Sillín: También existen diferencias notables en la cadera. En el caso de la mujer, su cadera es más baja y más ancha. En este caso, la solución en un tipo de sillín específico para mujer.
  • Longitud de los brazos: En la longitud de los brazos, la diferencia entre mujer y hombre varía en torno al 2´3% que sumado a la mayor envergadura de espalda, ronda el 3 % aproximadamente.
    En la mayoría de los casos, las mujeres deben cambiar la potencia de la bici y poner una de menor longitud además de un manillar más estrecho. Lo normal es que con una potencia un centímetro más corta sea suficiente.
  • Puños: Debido a que las manos de las mujeres son más pequeñas, otro componente adaptable son los puños, que se pueden poner más finos.

Lo ideal, para saber cuáles son las modificaciones perfectas para adaptar tu cuerpo a la bicicleta, es que te hagan un estudio biomecánico.

 

Diferencias de fuerza

En cuanto a los desarrollos de las bicis, como la mujer, por regla general, tiene menos fuerza que el hombre, los necesitará más cortos.

En montaña y gravel eso es muy sencillo de solventar, basta con poner el plato más pequeño, y en carretera tampoco es muy complicado, pero se puede optar por cambiar el cassette o los dos platos.

Pocas diferencias de otro tipo, que no sean óseas, morfológicas o de fuerza, se pueden establecer, no queremos entrar a valorar aspectos cosméticos, como colores u otras zarandajas, aunque eso ya depende de los gustos personales.

Conclusión

El beneficio que podríamos obtener con una gama igual de extensa pero exclusivamente desarrollada para mujeres es mínimo, y, además, los costes que supondría duplicar la producción de modelos y tallas y el aumento de precios harían inviable este tipo de proyectos, salvo para empresas muy grandes que quieran diferenciarse del resto de fabricantes.

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** Foto principal del post es de Munbaik Cycling Clothing en Pexels