La Lapierre Prorace SAT es la bicicleta semirrígida de Lapierre, y está pensada para todos aquellos ciclistas que no quieran renunciar a la ligereza, sencillez y respuesta de las semirrígidas, pero que busquen un plus de comodidad que otras bicis de similares características no ofrecen.

Y cuando hablamos de comodidad debemos hacer referencia a la capacidad para absorber vibraciones gracias a su sistema SAT. La pregunta inmediata es ¿qué es el SAT?

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Diseño innovador heredado de la gama de carretera

El SAT es un sistema que sirve para filtrar vibraciones, pero no se debe confundir con un sistema de suspensión como el que tienen las dobles, que está capacitado para absorber las irregularidades del terreno.

El acrónimo de SAT significa Shock Absorption Technology. No se trata de una tecnología que haya sido creada para una bicicleta de montaña, pues hace años que esta idea fue concebida para minimizar los incómodos traqueteos de los ciclistas de carretera cuando debían enfrentarse al temido pavé.

Las Xelion y las Pulsion llevan este sistema desde hace varias temporadas

Las primeras bicis galas comenzaron a utilizar el SAT en el 2014. En este tiempo los ingenieros de Lapierre lo han evolucionado y adaptado a las bicis de montaña.

Al contrario de lo que podríamos pensar, este trasvase de tecnología desde las bicis de carretera a las de montaña, no es algo excepcional.
Un caso análogo es lo ocurrido con el anclaje de freno del tipo Flat Mount como podemos ver, por ejemplo, en la Orbea Oiz 2021 o en la Merida Ninety-Six 2021 entre otras, que fue diseñado para cubrir una necesidad de las bicis de carretera, y luego se aprovecharon de este concepto las bicis de montaña.

El pasado y el presente de las Softail

Hay que decir que esta idea de emplear sistemas que minimicen las incómodas vibraciones, no es algo nuevo. Ha habido varias marcas que han patentado sus sistemas, y como somos amigos de poner nombre a todo, hemos dado paso a una subcategoría que se ha dado en llamar softail. Por si teníamos pocos términos sajones para nombrar particularidades, aquí llega otro.

  • Primeras Softail.

    Uno de las primeras soft-tail data del año 1998, cuando el fabricante francés Sunn y el cuatro veces campeón del mundo y dos veces campeón olímpico Miguel Martínez, emplearon un curioso sistema de elastómeros en el mono stay, a la par que desaparecía la típica forma de los tirantes. Esto convertiría la trasera en una novedosa suspensión de escaso recorrido pero suficiente como para mejorar las cualidades de una semirrígida, contando, además, con la particularidad de que era regulable.

  • Otra bici de concepción similar, aunque de estética muy diferente, y nacida unos años antes, en 1993, fue la norteamericana Proflex, del triple campeón del mundo, el danés Henrik Djernis.

Todos estos proyectos, desde los primeros que acabamos de comentar a los actuales, como el de la nueva Ghost Lector SF y la Lapierre Prorace Sat que hoy detallamos, pasan por compatibilizar la mejora en el filtrado de las vibraciones con un rendimiento óptimo.

Es complicado, pero estos productos lo logran gracias a las cualidades elásticas del material y a un trabajo de ingeniería minucioso.

SAT: el quid de la cuestión

En el caso de la Lapierre esto se logra mediante la división del cuadro en dos partes. Algo que resulta sorprendente pero que tiene su explicación.

Los elementos estructurales que otorgan rigidez al cuadro son:

    • El tubo superior
    • El oblicuo
    • Las vainas
    • La zona de la dirección
    • La caja de pedalier.

Son los responsables de la notable rigidez lateral de la Prorace SAT y nos permite acelerar tal y como en las bicicletas semirrígidas estamos acostumbrados.  

Por otro lado, la capacidad de absorción se debe a:

  • Al diseño propio del cuadro
  • A la colocación y cualidades de las fibras de carbono en el tubo vertical y en los tirantes.

Todo esto permite que el cuadro disponga de un pequeño movimiento en sentido vertical.

El tubo vertical tiene una forma singular cerca de la caja de pedalier. La disposición de las fibras de carbono en su interior hace que esté separado del resto del cuadro. De este modo se logra una flexión controlada que permite filtrar las vibraciones.

Vale, eso está muy bien, pero ¿cuántos milímetros de movimiento permite este ingenioso sistema?  

Entre 5 y 6 mm en el plano vertical, lo cual supone algo más en el sillín.  

Esto que parece complicado de hacer si es explicado de manera superficial, se nos antoja mucho más complejo cuando nos informan de que para lograr la flexión ideal en cada cuadro, es necesario recalcular la cantidad y disposición del carbono para cada talla. ¡¡Una locura!! 
En lo primero que uno se fija cuando contempla este cuadro, es en el pequeño triángulo que se encuentra por encima del tubo superiory en el elastómero situado en el tubo superior que, a su vez, es una prolongación de los tirantes.

Y aquí viene otra de las mayores sorpresas que nos llevamos. El elastómero apenas influye en la capacidad de absorción del cuadro, no, al menos, según lo que nuestra imaginación estima.
Realmente la absorción se debe a la capacidad elástica del carbono y al diseño que con anterioridad hemos expuesto. El elastómero sirve para que mueran esas últimas vibraciones que la disposición de las fibras de carbono en tubo vertical y tirantes permiten.
El elastómero es una especie de limitador, como si se tratara de un tope, para que el cuadro no exceda de unas determinadas oscilaciones, pero podría funcionar igual sin él.

Peso del cuadro

Para valorar el peso del cuadro hay que tener en cuenta todo lo anteriormente expuesto. Sería absurdo compararlo con un cuadro rígido de los tradicionales, pues nada tiene que ver su funcionalidad. Dicho esto, el cuadro pesa 1.070 gramos en talla M.

Otras tecnologías

Amén de la tecnología SAT, las Prorace Sat cuentan con otras innovaciones que, no por menos espectaculares, deben pasarse por alto:

  1. Sistema de cableado interno: culmina en una oquedad habilitada bajo el pedalier permitiendo albergar la batería para el DI2. Esta cavidad, que Lapierre denomina Trapdoor, también supone una ayuda para el guiado de cables interno.
  2. Guía cadenas específico: permite llevar un eslabón rápido en la parte interna de esta estilizada pieza.
  3. Aunque es una bici diseñada para monoplato, nos brinda la oportunidad de montar doble plato con desviador sideswing y con DI2.
  4. Preparada para montar una tija telescópica con guiado de cable interno.

Geometría

Lapierre ha optado por una geometría tradicional. No en vano se trata de una bicicleta pensada para aquellos que no quieren complicarse la vida. Vainas cortas, de 428 mm, ángulo de dirección moderado, de 69,5 º, posición centrada, con reach normal y potencia corta
Todo esto nos ayudará a sentirnos muy cómodos en esta Prorace Sat.

Modelos disponibles

Lapierre Prorace Sat 9.9 CF. Es el tope de gama y su PVP es de 4.399 €. Monta:

  • Cuadro elaborado con carbono Ultimate, el tope de gama del carbono que emplea Lapierre y tecnología Sat.
  • Grupo Sram que combina las manetas GX con bielas de carbono X1 y cambio trasero X01.
  • Horquilla Rock Shox Sid Ultimate.
  • Frenos Shimano XT.
  • Manillar FSA de carbono y tija de idéntico material, pero de Lapierre.
  • Ruedas montadas por Lapierre con llantas de carbono propias.

No hace falta dejarse más dinero para tener un equipamiento de primera, que incluye ruedas de carbono y un cuadro sobresaliente.

Lapierre Prorace Sat 8.9 CF. Su PVP es de 3.299 € y va equipada con:

  • Cuadro elaborado con carbono de alto módulo unidireccional y tecnología Sat.
  • Grupo Sram que combina las manetas y bielas GX con cambio trasero X01.
  • Horquilla Fox SC Factory con recubrimiento Kashima.
  • Frenos Sram Level.
  • Ruedas DT Swiss X 1900

Una combinación de componentes que siempre fue muy bien recibida por el mercado, con una FOX SC «dorada», alternancia de GX y X01 en grupo, y ruedas DT Swiss, y todo ello, sin alcanzar la barrera de los 3.000 €. Pensada para ciclistas exigentes que deseen un cuadro con una tecnología al alcance de pocos fabricantes.

Lapierre Prorace Sat 7.9 CF. Con un PVP de 2.499 €, su montaje es el siguiente:

  • Cuadro elaborado con carbono de alto módulo unidireccional y tecnología Sat.
  • Grupo Sram que combina las manetas SX, con bielas NX y cambio trasero GX.
  • Horquilla Fox SC Float.
  • Frenos Sram Level.
  • Ruedas de montaje con llantas Mavic XC621.

Una bicicleta muy bien montada, que ya incluye una horquilla top como la FOX SC, a un precio muy competitivo. Para un rango muy amplio de ciclistas. Su éxito radica en el difícil equilibrio entre un precio contenido y unos materiales por encima de lo que se espera para dicho PVP.

Lapierre Prorace Sat 6.9 CF. El primer precio, con un PVP de 1.799 €, ofrece el siguiente equipamiento:

  • Cuadro elaborado con carbono de alto módulo unidireccional y tecnología Sat.
  • Grupo completo Deore 12 V.
  • Horquilla Suntour Raidon 32.
  • Frenos Shimano MT 401.
  • Ruedas de montaje con llantas Mavic XC621.

Una bicicleta con componentes muy dignos y un cuadro muy bueno, máxime, teniendo en cuenta el precio final de la bici. Pensada para aquellos ciclistas que tengan un presupuesto ajustado y quieran empezar a hacer rutas más largas y con mayor comodidad.

Conclusión

Antes de comprar esta bici hay que tener claro qué se busca; si queremos un rígida con algún sistema de absorción de vibraciones, o preferimos una doble con capacidad para amortiguar las irregularidades del terreno. Si estás entre los primeros la Lapierre Prorace SAT es tu bici.

En cuanto a la distribución que hace Lapierre de montajes y precios, nos parece que está bien estructurada, pues bastan cuatro modelos para cubrir el noventa por ciento de las necesidades de los ciclistas de montaña que busquen una montura de estas características.

Posicionar un modelo por encima de esos 3.999 €, comercialmente es poco interesante, pues a partir de este precio el usuario opta por una doble suspensión. Además, dicho modelo es lo suficientemente competitivo como para no andar buscando en otras marcas un producto más caro y que no nos ofrezca mucho más.